
En esta tierra que veis he nacido, he aprendido a andar recorriendo bosques y he tenido épocas, momentos llenos de recuerdos, de historias, de escenarios donde miras hacia atrás, hacia el pasado y lo sientes todo tan lleno de pasión y memoria que el presente se llena de vida y de color. Desde el principio entre los parques y los bosques he sentido que mis sentidos se encontraban mas relajados y mi mente mas despierta, algo así como si me encontrara en mi medio natural
Y no se por que todos estos paisajes, donde las arboledas son para mi el elemento principal, mas que cientos y cientos de venerables piedras cargadas de historia dan alas a mi alma, a mi animo, a mi pensamiento. Arboles que me han acompañado siempre, de los que siempre he sentido su paciente y continua energia positiva, transmitiéndome una calma creciente, sedante y benéfica, una gran serenidad y una gran confianza en mi mismo, que me llenaba de aliento, de seguridad en este entorno tan verde y tan acogedor.
Siempre es lo mismo, una forma de pensar y de sentir que hace que cuando en otros lugares observo la ausencia de la frondosidad, de la vitalidad y del vivificante color de los arboles y de sus frondas, tan verde y llena de vida, de esa vegetación tan llena de energía y de vida, no puedo impedir que se apodere de mi el vacio y sentirme desorientado, gris, perdido como si no estuviera en mi lugar y mi corazón me dice que en ese lugar... A ser posible de paso, por favor.
Siempre es lo mismo, una forma de pensar y de sentir que hace que cuando en otros lugares observo la ausencia de la frondosidad, de la vitalidad y del vivificante color de los arboles y de sus frondas, tan verde y llena de vida, de esa vegetación tan llena de energía y de vida, no puedo impedir que se apodere de mi el vacio y sentirme desorientado, gris, perdido como si no estuviera en mi lugar y mi corazón me dice que en ese lugar... A ser posible de paso, por favor.
La estimulante presencia de jardines, parques, estanques, fuentes, bosques... De tantos sitios donde imperan los colores de la naturaleza, que libre y con vocación de salvaje, a pesar de que la quieran domesticar, me hace sentir mas alto, mas fuerte, mas rapido y hace que alli donde vuelva la mirada viendo tanto color no pueda dejar de sentir la vida, la energia, la belleza... y la sensibilidad que produce tanto bienestar que surge en mi interior es infinita y me siento mas fuerte, mas vivo, mas lleno de ganas de vivir y luchar.
Todo es de un estimulante verde en esos paisajes, donde los colores y los tonos de los arboles y de sus hojas y de sus ramas lo llenan todo de vida y hace que uno se sienta mas a gusto, mas en su casa. Todo es de un verde estimulante creador y lleno de esperanza en torno a esos lugares donde perviven esas masas forestales que tanto alegran las ciudades y los pueblos. Sus formas, su altivez, su musica, los sonidos de la naturaleza que encuentran un hogar en torno a ellos, son la primera maravilla del mundo para mi. Jardines, huertos, parques, bosques, selvas, montañas, invernaderos.... Hasta granjas y caseríos si cabe... Hacen desaparecer el desanimo, la inquietud, la tristeza, la melancolía... O la depresión, las negras emociones de claustrofobia, al apreciar tanto desierto y páramo, de colores grises y cenicientos cuando se observa la escasez o la ausencia de parques, jardines, bosques... que habrian de estar, con generosidad y profusión, en una ciudad.

Esto es lo que siento, que le voy hacer. Una ciudad sin arboles, sin hileras de arboles, sin jardines llenos de vida y frondosidad, por aquí y por allá.... Sin la plenitud de sentirte en un lugar, en una ciudad que además es jardín, para mi.... No es lo mismo y si el escenario en que me encuentro no es este... Bueno, se puede vivir en el, claro esta, pero... No es lo mismo. Lo siento así

los típicos colores cenicientos y las consabidas tonalidades metálicas, cementicás o asfalticas de una ciudad... Frías, ocres, apagadas, grises, sin vida... No van conmigo, los tolero, pero a veces... Me han llegado a agobiar el alma. Son paisajes que me hacen sentir igual de apagado, de estático, de seco, de gris. Asfalto, cemento, metal, cristal, plástico, polivinilo y piedra. No hay mas en derredor de mi vista y nnnnnno meee gustaaa ! Leñe!

y mi espíritu empieza a encogerse, a replegarse a sentirse triste, callado, perdido y cohibido, en guardia... A veces siento que quiero pedir a gritos: ¡Una montaña, un bosque, por favor! ... Donde poder esconderme, donde poder huir... donde poder oler el olor de los bosques, donde poder embriagarme con el aroma de la hierba, donde poder sentirme tranquilo y libre!

Por eso hoy quiero dejaros en compañía de mis paisajes, de los parques de mi ciudad y de mi tierra... Con "mis" parques y "mis" bosques para que sintáis la belleza de la naturaleza y para que podáis alegraros la vista con su esplendor y su luz, con toda esa hermosura que a mi tanto me ayuda a reír, a sentir, a vivir, cuando siento tanta vida y tanta magia a mi alrededor.


5 comentarios:
Yo voy buscando lo mismo...un espacio lleno de naturaleza, de aire sin humos, libre de estres, sin el ruido del autobus que pasa por mi casa....este verano nos fuimos a un pueblo perdido de ávila donde hay 300 habitantes(en verano!) con las vacas lecheras y donde no habia ni señales de trafico en las calles... Sueño con irme a vivir a Alaska, con toda esa naturaleza a nuestra disposicion. Rober, unas fotos muy bonitas y sugerentes...valen mas que mil palabras. Un abrazo.
Te envidio, Lola. Unos dias en un pueblo de Avila, lejos de toda la marabunta de la ciudad... Aire libre, naturaleza y vacas lecheras... ¡Genial! Algun dia yo tengo que hacer algo parecido.
Irse a Alaska... un gran y bello sueño, ya lo creo. Ojala lo hagas y se te llenen los sentidos de naturaleza en estado puro y virgen. toda una experiencia para los sentidos y para sentirnos mas vivos.
Cada dia que pasa sueño mas con escaparme a la naturaleza, con ir apartantome poco a poco de los malos humos de la ciudad, del bronco estruendo del trafico.
Estas fotos, en realidad son de mi ciudad, Burgos. tiene su gran parte urbana, pero... Hay muchos parques donde poder escapar y desconectar, al menos un poco, de la locura urbana. Lo que pasa es que por cuestiones de trabajo, vivo de lunes a viernes en ciudades mas grandes y sin todo el verdor que hay en mi ciudad y claro, no es lo mismo.
Me alegro que te gusten las fotos, que pueda compartir con vosotros, al menos en fotos, tanta bellez...
Un abrazo, Lola.
Rober
Poder mirar alrededor y encontrar vida... esa vida verde y marrón, esos pajaros que cantan o el agua gorgojando alegre por entre las piedras redondas de vida de erosión, de historia...
A pesar de ser de ciudad, de asfalto de toda la vida, llevo en la mochila de mis ancestros, el bosque, los árboles... la vida...
Preciosas fotos.
Un beso, lindo lobo.
Natacha.
Me alegro de que te gusten los paisajes de mi humilde ciudad. Si es verdad, una de las mas hermosas cosas de esta vida es llevar siempre en la mochila la belleza, la naturaleza, la vida y su armonia. Palpar, sentir, impregnarnos de la belleza que el padre Cronos ha puesto ahi para nuestros sentidos.
Me acuerdo de un dia con unos amigos yendo en coche por la sierra de Guadarrama a la vuelta de Madrid y.... Nos perdimos, claro y yo decia: Oye que no hay ninguna prisa por salir de aqui, eh? tomaroslo con calma jajaja.
Muchos besos, preciosa Nata.
Rober
Precioso lugar, al ir leyendo e ir mirando las imágenes, he sentido la brisa que movía las ojas de la ramas, he sentido el aroma que desprendía la hierva, he escuchado el agua cayendo por su cauce y he respirado profundamente sintiéndome libre en este precioso paraje..
Gracias..Un beso muy cálido
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